Las revelaciones de Snowden van camino de revolucionar la literatura distópica, convirtiendo a Wikileaks en la bestia-Amazon del género. Por ejemplo, aquí tenemos a Charles Stross anunciando su renuncia a imaginar nuevas distopías ambientadas en futuros cercanos. Simplemente, no puede competir con el nivel de surrealismo de una agencia de información/seguridad fuera de control como es la NSA.

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